
El calor generalmente provoca una alimentación más lijera, sin embargo el abuso de los refrescos dulces, amenaza con un aumento de peso. "Adelgazar " en verano es más fácil que hacerlo en invierno. El "bajar de peso" es más estimulante por las comidas simples y las actividades de verano.
Para ello se recomienda en La Vanguardia online hicieron una serie de recomendaciones sobre dietas alimenticias.
"Dieta" variada, equilibrada y alejada de raciones excesivas: frutas y vegetales de temporada; lácteos; huevos; pescado; mariscos, cereales, pasta, pan y legumbres en ensaladas. En menor medida, carne.
Los platos principales de la comida y cena deben ser refrescantes y nutritivos. Recurrir a las ensaladas y hacerlas con ingredientes variados y añadirles algo de pasta o legumbre.
Recurrir a sopas y cremas frías que nos refrescan e hidratan. Alto contenido de fibra y bajo en calorías.
Vegetales y hortalizas en crudo mejor que cocinadas ya que el calor destruye parte de sus propiedades, además ayudan a quemar calorías y "bajar de peso"
Más pescado que carne para aprovechar los ácidos grasos y para que las digestiones sean más ligeras. Cuando optemos por la carne elegir cortes magros, no grasos.
Agua: consumo fundamental y más elevado que entre otras época. Entre 1,5 y 2,5 litros diarios. Aporte continuo sobre todo en las horas mas calurosos.
Evitar el consumo de refrescos azucarados por la gran cantidad de calorías extras que nos aportan.
Evitar bebidas alcohólicas: el alcohol deshidrata la piel y retiene líquidos.
Cena: Lo más ligera posible para descansar mejor.
Postre: para terminar las comidas es mejor un zumo natural o fruta. Evitar los zumos envasadas no ayudan a "bajar de peso".
Helados: mejor caseros y preparados con zumos naturales y sin azúcar. Si los consumimos fuera que sea de forma moderada.
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